La Feria del Libro Antiguo y de Ocasión forma parte del paisaje cultural, social y sentimental de Salamanca desde hace décadas. No es únicamente un mercado de libros. Es un espacio de encuentro entre generaciones de lectores, estudiantes y coleccionistas.
Reducir los días de celebración o desplazar la feria de la Plaza Mayor donde tradicionalmente se ha desarrollado supone un ataque a la cultura y al ocio alternativo de la ciudad. Salamanca presume de su historia universitaria, de las corrientes humanistas y de su Patrimonio. Una ciudad así debería proteger y fortalecer iniciativas que acercan la lectura y el conocimiento a las calles, en lugar de limitarlas o apartarlas.
Aporta vida al espacio público. Favorece el comercio cultural, atrae visitantes y permite que miles de libros encuentren nuevos lectores. Por eso no compartimos las decisiones de reducir la visibilidad y el alcance de un evento sano que ha demostrado sobradamente su valor.
Reivindicamos la continuidad de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión en la Plaza Mayor con una duración que garantice su viabilidad y éxito. Defender esta feria es defender la cultura accesible, la memoria colectiva y la identidad de Salamanca como ciudad de libros.